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¿A cuántas comunicaciones tienen derecho los internos y las internas en prisión?

21-09-2018

1- ¿Qué hay que hacer para visitar a un familiar o amigo/a que se encuentra en prisión?

En primer lugar, debe señalarse que existen diferentes tipos de visitas; las comunicaciones orales y las comunicaciones especiales (íntimas, familiares y de convivencia), y, en las comunicaciones especiales, a diferencia de las primeras, será siempre necesaria la solicitud previa de la persona penada.

Para darse de alta como persona comunicante será necesario:

Si se trata de un familiar bastará acreditar la relación de parentesco con la persona penada, por ejemplo, a través del libro de familia.

Si se trata de un/a amigo/a se deberá solicitar la autorización del/a Director/a del establecimiento penitenciario para comunicar.

Si se trata del cónyuge o pareja de hecho o relación análoga, para las comunicaciones íntimas, se deberá acreditar la relación afectiva, en el caso de matrimonio, a través del libro de familia, en los demás casos, con el certificado de pareja de hecho o de convivencia expedido por el Ayuntamiento, o cualquier otro documento oficial que acredite el vínculo afectivo. Con carácter excepcional, en el supuesto que no se pude acreditar documentalmente, tanto la persona penada como la comunicante deberán presentar una declaración responsable mediante la cual manifiesten la naturaleza de la relación y la voluntad de mantener relaciones íntimas, a los efectos que la Dirección del establecimiento valore la autorización de dichas comunicaciones.

Una vez autorizadas las comunicaciones, en cada visita, ya sea ordinaria o especial, las personas comunicantes deberán identificarse con un documento de identidad oficial (DNI, pasaporte o permiso de circulación).

2. Tipos de visitas

2.1. Comunicaciones orales

Se realizan en los locutorios del establecimiento penitenciario y cada centro tiene definidos los horarios de visita en función del módulo en el que se encuentre la persona. En general, se organizan el fin de semana.

El artículo 42 del Reglamento Penitenciario establece que son posibles dos visitas semanales de 20 minutos o que se podrá realizar una visita de 40 minutos. También establece que se tendrá en cuenta las dificultades en los desplazamientos de los familiares para la organización de dichas visitas.

No pueden comunicar más de cuatro personas adultas y dos menores simultáneamente con una misma persona.

2.2. Comunicaciones especiales

Las comunicaciones especiales se realizan en locales adecuados para ello y, tal y como hemos dicho, deberán solicitarlas las personas penadas.

En las comunicaciones íntimas no podrán entrar menores, y se concederá mínima una al mes, cuya duración no será superior a tres horas ni inferior a una. Están previstas únicamente para personas penadas que no disfrutan de permisos de salida.

En las comunicaciones familiares podrán entrar como máximo cuatro familiares adultos y dos menores, y se concederá, también, mínima una al mes, cuya duración no será superior a tres horas ni inferior a una. Están previstas, también, sola para personas penadas que no disfruten de permisos de salida.

Debe tenerse en cuenta que estas dos comunicaciones son acumulativas, esto es, se podrá disfrutar como máximo de tres horas al mes, a distribuir entre íntima y familiar.

La comunicación de convivencia es una comunicación extraordinaria y, como tal, se sumará a las tres horas mensuales de las comunicaciones arriba indicadas. Se trata de una comunicación especial para personas penadas con sus cónyuges o relación análoga y sus hijos/as menores de 10 años, y se podrá disfrutar como máximo de seis horas al trimestre.

3. Suspensión de las comunicaciones

El artículo 44 del Reglamento Penitenciario establece que el Jefe de Servicios podrá ordenar la suspensión de las comunicaciones orales cuando existan razones fundadas que los comunicantes están preparando alguna actuación delictiva o que atente contra la convivencia o seguridad del establecimiento, entre otras.

En estos casos, cuando el/la Director/a del centro penitenciario haya ratificado la medida de suspensión, esta podrá recurrirse ante el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria.

El asesoramiento de una abogada o abogado de derecho penitenciario es clave para conocer los derechos de las personas penadas y, en consecuencia, los de sus familiares, imprescindible para formular eficazmente las quejas ante situaciones injustas.

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